miércoles, 21 de noviembre de 2007

Positivismo

Insito, la idea de escribir un libro de autoayuda algún día, no se me saldrá de la cabeza, hasta que simplemente logre escribirlo. Más bien cuando escriba la primera línea, que me inspire a seguir escribiendo, hasta que decida un título, escriba una gran historia y termine con una conclusión.


Yo siempre hablo mucho de positivismo, que hay que mantener un pensamiento positivo, una actitud positiva, hasta hablar de manera positiva, pero ¿qué es todo eso del “positivismo” de que hablo? ¿A caso es algo que me inventé? ¿Algo que vino a mi mente un día de ocio?


Existe un libro que verdaderamente cambió mi vida, no estoy segura de quién lo escribió, ni cuándo fue escrito, ni siquiera sé si existe una versión impresa del mismo. Recuerdo que un ex-compañero de trabajo me recomendó cierta página de Internet, donde había libros gratuitos.


Una noche en la que no tenía nada bueno que hacer, recordé el link que mi ex-compañero me había pasado, por puro aburrimiento entré y vi un libro que se llamaba: “Los siete principios de la metafísica”.


Hace un año que me interné en el mundo de la metafísica, de la cual tenía completa ignorancia y puedo decir que he cambiado mi manera de pensar. Ahora si puedo decir que soy una persona positiva.


El positivismo se nota en una persona, incluso desde el momento en que alguien te pregunta cómo estás y respondes “muy bien”, aunque tengas una tristeza enorme por dentro, que te carcome toda la alegría dentro de ti. ¿A caso no han sentido que cuando alguien nos pregunta cómo estamos y nosotros respondemos con una buena actitud aún cuando no la sintamos, de repente comenzamos a sentirnos mejor, mientras continuamos nuestra conversación con esta persona?


Una actitud positiva podría cambiarnos por completo a nosotros mismos, e inclusive contagiar a las personas que nos rodean. Una sonrisa en el momento indicado podría evitar un episodio de depresión. Una mirada muy dulce podría subirle la autoestima a alguien.


Y no es que nosotros estamos en este mundo para evitar depresiones o levantar autoestimas —aunque si lo logramos, es buenísimo—, estamos en este mundo para alcanzar la satisfacción, no la felicidad, pues ésta es pasajera e inestable, más la satisfacción puede ser una constante en nuestras vidas.


Con una actitud positiva, una mente positiva, nuestra vida, estará llena de positivismo.


Hoy, una reflexión un poco corta. Mañana la compensaré. El tema: ............. Sólo diré que tengo ganas de refutar algo.

Buenas noches.


No hay comentarios: